¿Cuánto es demasiada radiación?

La radiación ionizante es una herramienta esencial en la medicina moderna. Gracias a ella es posible diagnosticar y tratar múltiples enfermedades de manera oportuna y precisa. No obstante, su uso implica riesgos que deben ser gestionados adecuadamente.

Por ello, la pregunta clave no es si existe radiación, sino cuánta radiación es aceptable y en qué condiciones se considera segura.

La dosis de radiación y sus riesgos

La radiación se evalúa a partir de la dosis recibida, la cual permite estimar su posible efecto en el organismo. Esta dosis se expresa en sieverts (Sv) y toma en cuenta tanto la cantidad de radiación como la sensibilidad de los tejidos expuestos.

Para dimensionar este concepto, se presentan algunos valores de referencia:

  1. Radiografía de tórax: aproximadamente 0.1 mSv.
  2. Tomografía computarizada: entre
    2 y 10 mSv, según el tipo de estudio.
  3. Exposición anual promedio a radiación natural: alrededor de 2.4 mSv.

En la mayoría de los estudios diagnósticos, las dosis son bajas y controladas. El riesgo principal no suele ser una exposición aislada, sino la acumulación de dosis a lo largo del tiempo.

Límites de dosis

Para proteger tanto a los pacientes como al personal, existen límites de dosis establecidos por la normativa vigente.
En México, conforme a la NOM-229-SSA1 y a los lineamientos de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), los límites son los siguientes

Superar estos valores no es
normal ni aceptable, y suele
indicar fallas en los controles de
protección radiológica.

Efectos de la radiación en la salud

Los efectos biológicos de la radiación ionizante se clasifican en dos grupos principales:

Efectos determinísticos

  • Aparecen cuando se supera un umbral de dosis.
  • Incluyen lesiones cutáneas, quemaduras, cataratas y daño tisular.
  • Son poco frecuentes en radiología diagnóstica, pero pueden presentarse si no existen controles adecuados.

Efectos estocásticos

  • No tienen un umbral definido.
  • Su probabilidad aumenta con la dosis acumulada.
  • El principal riesgo es el cáncer inducido por radiación.

ALARA: el principio que guía la práctica radiológica

Además del cumplimiento estricto de los límites de dosis establecidos en la normatividad vigente, toda práctica que involucre el uso de radiaciones ionizantes debe sustentarse en el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), eje rector de la protección radiológica moderna.

Este principio implica que toda exposición a la radiación debe mantenerse tan baja como sea razonablemente posible, considerando factores técnicos, económicos y operativos, sin comprometer la calidad diagnóstica ni la seguridad del procedimiento. No se trata únicamente de “no rebasar límites”, sino de optimizar cada práctica para reducir riesgos innecesarios.

La aplicación efectiva del principio ALARA se logra a través de:

  • Optimización de los parámetros técnicos de los equipos, ajustando kV, mA, tiempo de exposición y colimación de acuerdo con el estudio y las características del paciente.
  • Uso adecuado de blindajes estructurales y protección personal, como barreras plomadas, delantales, protectores tiroideos y mamparas, garantizando su correcto estado y ubicación.
  • Monitoreo dosimétrico continuo del personal ocupacionalmente expuesto, mediante dosímetros personales que permitan identificar tendencias de exposición y corregir prácticas de riesgo.
  • Capacitación y actualización periódica del personal, enfocada en técnicas de protección radiológica, operación segura de los equipos y cumplimiento normativo.

En conjunto, estas medidas permiten que la radiología sea una herramienta segura, eficaz y responsable, donde la protección del paciente, del personal y del público no sea una reacción ante el riesgo, sino una estrategia permanente integrada a la práctica diaria.

¿Cuándo la radiación se considera excesiva?

Desde el punto de vista de la protección radiológica, la radiación es excesiva cuando:

  • Se superan los límites de dosis establecidos. (50 mSv por año para POE y 5 mSv para público en general)
  • No existe monitoreo dosimétrico confiable. (Mensual o bimestral)
  • Se realizan exposiciones repetidas sin justificación clínica.
  • Se omiten medidas básicas de protección radiológica. (uso de blindajes estructurales, protección personal, señalización, control de accesos etc.)

En estos casos, el riesgo no proviene únicamente de la radiación, sino de la falta de control y gestión adecuada.

Conclusión

La radiación es “demasiada” cuando deja de estar justificada, medida y controlada.
En condiciones normales, los estudios médicos utilizan dosis seguras y reguladas. El riesgo aparece cuando no se respetan los límites, no se monitorea la exposición o no se aplican principios de protección radiológica.En radiología, la seguridad no consiste en evitar la radiación, sino en utilizarla de forma responsable, con criterios clínicos claros, control dosimétrico y cumplimiento normativo. Cuando estas condiciones se cumplen, la radiación es una herramienta segura, confiable y esencial para la atención médica.

¿Qué es un dosímetro?

El dosímetro es un dispositivo utilizado para medir, registrar y documentar la dosis de radiación ionizante a la que se expone una persona durante el desempeño de sus actividades laborales.

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Efectos de la radiación en la salud

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Artículo 1

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